Vengo ante Ustedes a hablar de la diferencia que existe entre trabajador y empleado, de esos guerreros, que día a día salen al campo de batalla, a partirse el alma, a dar todo de ellos, a aportar sus talentos y conocimientos, para recibir algo a cambio que es con lo que se soportarán y mantendrán a su familia o simplemente para mantener sus necesidades básicas.
Presentaremos las definiciones de cada concepto, y es ahí donde encontraremos las diferencias que existen entre ambos y qué responsabilidades conllevan cada uno de ellos.
Para entender la diferencia que existe entre estas trabajo y empleo debemos de revisar sus definiciones y analizarlas con muchísimo cuidado.
La definición de trabajo es la siguiente: según el diccionario de la Real Lengua Española es “Ocuparse en cualquier actividad física o intelectual” y según el Maestro José Gómez Porchini es “Por trabajo se debe entender la actividad humana que implique un esfuerzo, ya físico, ya intelectual, que sirva a diversos propósitos”.
Entonces el trabajo es todo tipo de actividad, esfuerzo, movimiento, ya sea físico o mental que nos ayude en la vida diaria para realizar o lograr cualquier tipo de propósitos. No forzosamente un trabajo tiene que ser remunerado, ya que un estudiante no gana dinero por asistir a la escuela, es todo lo contrario, él paga por asistir a la escuela, o el bebé que llora para comer, estos dos son ejemplos de trabajo y no son remunerados.
La definición de empleo es la siguiente: según el Diccionario de la Real Lengua Española es “Ocupar a alguien, encargándole un negocio, comisión o puesto” y según Gómez Porchini es “Un empleo formal, implica que alguien, persona física o moral, lo busque a Usted, para encargarle realice o desempeñe un negocio, comisión o puesto, en el que Usted tendrá sólo una serie muy limitada de atribuciones, un muy limitado catálogo de obligaciones y tendrá además, una serie de prerrogativas, prebendas y canonjías que sólo a los empleados corresponden”.
De esta forma vemos que el empleo, es que una persona física o moral, requiera de sus servicios y conocimientos, para otorgarle un cargo para que realice o desempeñe cualquier actividad en un negocio, empresa, sucursal, etc., en la que el beneficiado tendrá algunos derechos y obligaciones.
La diferencia que existe entre trabajo y empleo, parecería ser muy pequeña y simple, pero no es así ya que es más compleja de lo que parece, lamentablemente en nuestro país estas dos palabras son usadas como sinónimos, siendo que no es así, ya que el trabajo es toda actividad que realizamos diariamente que puede ser remunerada o no, mientras que el empleo es servir para alguien, en donde se te remunera por tus conocimientos, capacidades y existen una serie de derechos y obligaciones que se adquieren en cuanto recibes dicho empleo, un trabajo también puede ser remunerado, pero en muchas veces no forzosamente es algo que tenga que ver con capital, muchas veces puede ser la satisfacción de haberlo hecho y el reconocimiento de la sociedad, grupo, etc.
En tanto en el empleo la remuneración sí tiene que ser económica, ya que se te paga por lo que haces o se te deja de pagar por lo que dejas de hacer. Muchas veces en el trabajo no se adquieren obligaciones y derechos formalmente regidos ante la ley, pero en el empleo si ya que existe una ley que rige este tipo de actividad.
Pero el nombre de esta ley es erróneo, ya que el nombre es “Ley Federal del Trabajo” y como anteriormente lo explicamos existe diferencia entre empleo y trabajo, y el empleo es el que está regido bajo la ley, así que en este caso se debería de llamar “Ley Federal del Empleo”, por la simple y sencilla razón de que, yo puedo estar jugando canicas, pero no por eso debo de tener un patrón, recibir aguinaldo, tener vacaciones, y otro tipo de beneficios que otorga la ley.
Después de haber visto la diferencia y definiciones de trabajo y empleo pasaremos a las definiciones de ¿qué son? el trabajador y el empleado.
La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 8 especifica “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero momento, como lo advertimos antes, ésta no es precisamente la definición de trabajador, seria, desde mi punto de vista, la definición de empleo. En la ley de 1931 se definía al trabajador como “Trabajador es toda persona que presta a otra un servicio material, intelectual, o de ambos géneros, en virtud de un contrato de trabajo.” De nuevo ésta puede ser usada como definición de empleo y no de trabajo, debido a que ya se explicó la diferencia que existe entre trabajo y empleo.
Desde mi punto de vista la definición de trabajador debería ser “toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo”.
Todas las definiciones de trabajador, tenían las palabras, remuneración económica, contrato, ganancia, entre otras, cuando muchas veces el trabajador, no tiene remuneración o no ha celebrado un contrato con alguien para subordinarse a él, entonces estamos hablando de que el trabajador, puede ser el ama de casa que hace la comida, que lava la ropa, y no precisamente recibe dinero por eso, no tiene un contrato, más que el de matrimonio, pero eso no implica que sea empleada de su esposo, aunque en muchos lugares de nuestro país se puede entender de esa forma, pero ya dejándonos de bromas, el concepto que tenemos de trabajador es erróneo, ya que lo confundimos con el de empleado.
Ahora pasaremos a ver lo que es un empleado. Empleado se puede definir desde el punto de vista del Maestro José Gómez Porchini como “El empleado, es decir, quien tenga un empleo formal, tendrá acceso y derecho a prestaciones de seguridad social, a vacaciones, a aguinaldo, a horas extras, a una posible pensión o jubilación.”
Lo cual implica que lo soporta una ley a la cual él puede recurrir cuando tenga algún problema que tenga que ver con esta índole. Lamentablemente esa ley que ampara el empleado, tiene un nombre que no es correcto: “Ley Federal del Trabajo”.
Desde mi punto de vista la definición correcta de empleado debería de ser la que se encuentra en la Ley Federal del Trabajo en su artículo 8 el cual dice “Trabajador (cambiándolo por empleado) es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero lamentablemente esta definición es usada para definir al trabajo.
Como se pudo demostrar, la diferencia entre trabajador y empleado es abismal, ya que todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado. Pero lo que nosotros conocemos como trabajador por nuestra Ley debería de ser empleado ya que ahí especifica que debe estar subordinado a otro, para hacer que una persona se subordine a otra debe de existir un acto solemne que rija eso, que por lo regular es un contrato y el trabajador como anteriormente lo expresamos, no forzosamente debe de tener un contrato, en cambio el empleado si, para poder demostrar en caso de un conflicto o por el simple hecho de que está laborando para alguien y que en cualquier momento puede él dejar de laborar.
En cambio, el trabajador puede realizar cualquier acción, acto, hecho y eso no lo convierte en empleado, ya que muchas veces realiza una acción por inercia y ya se convierte en trabajador y por lo tanto no puede ser un empleado, ya que el empleado recibe instrucciones especificas para realizar una alguna actividad dentro de su labor.
¿Cómo es posible, que tratemos de evitar usar como sinónimos estas palabras, siendo que nuestro gobierno lo toma así?
Para ellos, “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Desde ahí estamos mal. Cuando el gobierno te impone bajo una ley, la cual todos debemos de seguir (ya que si no existe una sanción, multa o castigo), que el trabajador es lo que ellos especifican, no puedes hacer otra cosa más que decir que es así, debido a que las leyes después de la constitución son las máximas autoridades que regulan el comportamiento de la sociedad.
Entonces, cómo cambiar de parecer, qué hay que hacer para acabar con este mal, quizás la solución suene muy drástica, pero desde mi opinión se le debería cambiar el nombre a la ley y de ahora en adelante debería de llamarse “Ley Federal del Empleo”, para que de esta forma la ley rija a las personas que tienen un empleo formal y nos evitemos de líos, pensando que la ley también debería regir a las personas que realizan cualquier tipo de trabajo, de esta forma logaríamos una formalidad entera en nuestra ley. Ya que es a veces vergonzoso, encontrar que nuestras leyes se contradicen unas con otras, o que simplemente tienen errores o como en ésta que el nombre no es el adecuado para la situación.
Por supuesto que no, como se plantea en el título del trabajo, era una duda que se requería resolver con la realización del mismo. Conforme a lo investigado y explicado llegamos a la conclusión de que estas palabras en nuestro país y en nuestra ley son usadas como sinónimos, pero evidentemente existe el error, ya que no son lo mismo.
Como lo vimos, el empleado es todo aquél que recibe una remuneración por sus conocimientos, habilidades y tiempo y que además se encuentra subordinado ya sea a una persona física o moral, mientras que el trabajador es toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo. Como se planteó en el capítulo II, todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado.
Así que, de esta forma se pudo observar que estas dos palabras no son sinónimos, si no que estamos cometiendo un error al quererlas hacer sinónimos o al usarlas como tal, ya que cada una significa diferentes cosas e implican diferentes cosas. Estaría muy bien que comenzáramos a razonar bien estos conceptos para no caer en errores y esperemos que pronto nuestro gobierno se de cuenta del error que aquí presentamos para que se cambie el nombre de la ya mencionada ley, para que se trate de corregir este gravísimo error.
Presentaremos las definiciones de cada concepto, y es ahí donde encontraremos las diferencias que existen entre ambos y qué responsabilidades conllevan cada uno de ellos.
Para entender la diferencia que existe entre estas trabajo y empleo debemos de revisar sus definiciones y analizarlas con muchísimo cuidado.
La definición de trabajo es la siguiente: según el diccionario de la Real Lengua Española es “Ocuparse en cualquier actividad física o intelectual” y según el Maestro José Gómez Porchini es “Por trabajo se debe entender la actividad humana que implique un esfuerzo, ya físico, ya intelectual, que sirva a diversos propósitos”.
Entonces el trabajo es todo tipo de actividad, esfuerzo, movimiento, ya sea físico o mental que nos ayude en la vida diaria para realizar o lograr cualquier tipo de propósitos. No forzosamente un trabajo tiene que ser remunerado, ya que un estudiante no gana dinero por asistir a la escuela, es todo lo contrario, él paga por asistir a la escuela, o el bebé que llora para comer, estos dos son ejemplos de trabajo y no son remunerados.
La definición de empleo es la siguiente: según el Diccionario de la Real Lengua Española es “Ocupar a alguien, encargándole un negocio, comisión o puesto” y según Gómez Porchini es “Un empleo formal, implica que alguien, persona física o moral, lo busque a Usted, para encargarle realice o desempeñe un negocio, comisión o puesto, en el que Usted tendrá sólo una serie muy limitada de atribuciones, un muy limitado catálogo de obligaciones y tendrá además, una serie de prerrogativas, prebendas y canonjías que sólo a los empleados corresponden”.
De esta forma vemos que el empleo, es que una persona física o moral, requiera de sus servicios y conocimientos, para otorgarle un cargo para que realice o desempeñe cualquier actividad en un negocio, empresa, sucursal, etc., en la que el beneficiado tendrá algunos derechos y obligaciones.
La diferencia que existe entre trabajo y empleo, parecería ser muy pequeña y simple, pero no es así ya que es más compleja de lo que parece, lamentablemente en nuestro país estas dos palabras son usadas como sinónimos, siendo que no es así, ya que el trabajo es toda actividad que realizamos diariamente que puede ser remunerada o no, mientras que el empleo es servir para alguien, en donde se te remunera por tus conocimientos, capacidades y existen una serie de derechos y obligaciones que se adquieren en cuanto recibes dicho empleo, un trabajo también puede ser remunerado, pero en muchas veces no forzosamente es algo que tenga que ver con capital, muchas veces puede ser la satisfacción de haberlo hecho y el reconocimiento de la sociedad, grupo, etc.
En tanto en el empleo la remuneración sí tiene que ser económica, ya que se te paga por lo que haces o se te deja de pagar por lo que dejas de hacer. Muchas veces en el trabajo no se adquieren obligaciones y derechos formalmente regidos ante la ley, pero en el empleo si ya que existe una ley que rige este tipo de actividad.
Pero el nombre de esta ley es erróneo, ya que el nombre es “Ley Federal del Trabajo” y como anteriormente lo explicamos existe diferencia entre empleo y trabajo, y el empleo es el que está regido bajo la ley, así que en este caso se debería de llamar “Ley Federal del Empleo”, por la simple y sencilla razón de que, yo puedo estar jugando canicas, pero no por eso debo de tener un patrón, recibir aguinaldo, tener vacaciones, y otro tipo de beneficios que otorga la ley.
Después de haber visto la diferencia y definiciones de trabajo y empleo pasaremos a las definiciones de ¿qué son? el trabajador y el empleado.
La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 8 especifica “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero momento, como lo advertimos antes, ésta no es precisamente la definición de trabajador, seria, desde mi punto de vista, la definición de empleo. En la ley de 1931 se definía al trabajador como “Trabajador es toda persona que presta a otra un servicio material, intelectual, o de ambos géneros, en virtud de un contrato de trabajo.” De nuevo ésta puede ser usada como definición de empleo y no de trabajo, debido a que ya se explicó la diferencia que existe entre trabajo y empleo.
Desde mi punto de vista la definición de trabajador debería ser “toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo”.
Todas las definiciones de trabajador, tenían las palabras, remuneración económica, contrato, ganancia, entre otras, cuando muchas veces el trabajador, no tiene remuneración o no ha celebrado un contrato con alguien para subordinarse a él, entonces estamos hablando de que el trabajador, puede ser el ama de casa que hace la comida, que lava la ropa, y no precisamente recibe dinero por eso, no tiene un contrato, más que el de matrimonio, pero eso no implica que sea empleada de su esposo, aunque en muchos lugares de nuestro país se puede entender de esa forma, pero ya dejándonos de bromas, el concepto que tenemos de trabajador es erróneo, ya que lo confundimos con el de empleado.
Ahora pasaremos a ver lo que es un empleado. Empleado se puede definir desde el punto de vista del Maestro José Gómez Porchini como “El empleado, es decir, quien tenga un empleo formal, tendrá acceso y derecho a prestaciones de seguridad social, a vacaciones, a aguinaldo, a horas extras, a una posible pensión o jubilación.”
Lo cual implica que lo soporta una ley a la cual él puede recurrir cuando tenga algún problema que tenga que ver con esta índole. Lamentablemente esa ley que ampara el empleado, tiene un nombre que no es correcto: “Ley Federal del Trabajo”.
Desde mi punto de vista la definición correcta de empleado debería de ser la que se encuentra en la Ley Federal del Trabajo en su artículo 8 el cual dice “Trabajador (cambiándolo por empleado) es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero lamentablemente esta definición es usada para definir al trabajo.
Como se pudo demostrar, la diferencia entre trabajador y empleado es abismal, ya que todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado. Pero lo que nosotros conocemos como trabajador por nuestra Ley debería de ser empleado ya que ahí especifica que debe estar subordinado a otro, para hacer que una persona se subordine a otra debe de existir un acto solemne que rija eso, que por lo regular es un contrato y el trabajador como anteriormente lo expresamos, no forzosamente debe de tener un contrato, en cambio el empleado si, para poder demostrar en caso de un conflicto o por el simple hecho de que está laborando para alguien y que en cualquier momento puede él dejar de laborar.
En cambio, el trabajador puede realizar cualquier acción, acto, hecho y eso no lo convierte en empleado, ya que muchas veces realiza una acción por inercia y ya se convierte en trabajador y por lo tanto no puede ser un empleado, ya que el empleado recibe instrucciones especificas para realizar una alguna actividad dentro de su labor.
¿Cómo es posible, que tratemos de evitar usar como sinónimos estas palabras, siendo que nuestro gobierno lo toma así?
Para ellos, “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Desde ahí estamos mal. Cuando el gobierno te impone bajo una ley, la cual todos debemos de seguir (ya que si no existe una sanción, multa o castigo), que el trabajador es lo que ellos especifican, no puedes hacer otra cosa más que decir que es así, debido a que las leyes después de la constitución son las máximas autoridades que regulan el comportamiento de la sociedad.
Entonces, cómo cambiar de parecer, qué hay que hacer para acabar con este mal, quizás la solución suene muy drástica, pero desde mi opinión se le debería cambiar el nombre a la ley y de ahora en adelante debería de llamarse “Ley Federal del Empleo”, para que de esta forma la ley rija a las personas que tienen un empleo formal y nos evitemos de líos, pensando que la ley también debería regir a las personas que realizan cualquier tipo de trabajo, de esta forma logaríamos una formalidad entera en nuestra ley. Ya que es a veces vergonzoso, encontrar que nuestras leyes se contradicen unas con otras, o que simplemente tienen errores o como en ésta que el nombre no es el adecuado para la situación.
Por supuesto que no, como se plantea en el título del trabajo, era una duda que se requería resolver con la realización del mismo. Conforme a lo investigado y explicado llegamos a la conclusión de que estas palabras en nuestro país y en nuestra ley son usadas como sinónimos, pero evidentemente existe el error, ya que no son lo mismo.
Como lo vimos, el empleado es todo aquél que recibe una remuneración por sus conocimientos, habilidades y tiempo y que además se encuentra subordinado ya sea a una persona física o moral, mientras que el trabajador es toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo. Como se planteó en el capítulo II, todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado.
Así que, de esta forma se pudo observar que estas dos palabras no son sinónimos, si no que estamos cometiendo un error al quererlas hacer sinónimos o al usarlas como tal, ya que cada una significa diferentes cosas e implican diferentes cosas. Estaría muy bien que comenzáramos a razonar bien estos conceptos para no caer en errores y esperemos que pronto nuestro gobierno se de cuenta del error que aquí presentamos para que se cambie el nombre de la ya mencionada ley, para que se trate de corregir este gravísimo error.
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