sábado, 17 de octubre de 2009

América Mina de Oro para Santos

Desde hace años que el club América apuesta por los jugadores de santos, pero ¿En verdad han dado resultados? La respuesta es NO.
El primer indiciado es Vicente Matias Vuoso, el cual llego para el América en el Apertura 2006, Fue el primer refuerzo Santista que fracaso en nuestro amado club, Vuoso el que había sido 2 veces campeón de goleo con Santos, en nuestro club solo logro anotar 5 goles y dar horribles actuaciones mientras estuvo jugando para el América. En repetidas ocasiones Vuoso fallando opciones claras de gol, se caía con cualquier golpe (lo cual no hacía con santos), en fin muy mal fútbol de Vuoso. Vuoso salió inmediatamente del club, después de la inversión millonaria que se hizo por el siendo él una de las 2 contrataciones Bomba que hizo el club, la otra contratación, es desde mi punto de vista de las mejores que ha hecho el club en los últimos 10 años “Salvador Cabañas”, pero él es otro tema. Vuoso se dio a notar de una manera infame para el club, la afición lo reventaba y lo abucheaba al final de cada encuentro. Dentro de ese fichaje, el trueque incluía a un jugador que en América venia demostrado cosas muy buenas “Paco Torres” joven canterano de América que no jugaba mal y cuando se lo proponía salía y daba partidos muy espectaculares, y de esa forma es como le vieron la cara a nuestra directiva dándonos a un jugador de “Clubes chicos” que cuando siente la presión de una playera con historia, trayectoria y tanta afición, simplemente se hacen chiquitos y no pueden resaltar.
Después de este incidente, el club América seguía buscando al enganche argentino “Daniel Ludueña”. Que a este lo han buscado desde que militaba en Tecos, y paso a ser de Santos, pero Santos lo vendía en un precio muy alto, América trataba de regatear al jugador pero nunca logro que este se uniera a sus filas ya que Santos no lo dejaría irse si no se pagaba la cantidad que el tenia en su contrato.
Pasaron algunas temporadas, buenas y malas, más malas que buenas, y fue cuando se dijo que en América habría una restructuración, llego una nueva directiva Encabezada por el Sr. Michel Bauer, el cual menciono “Si el América no Califica me voy”. Con lo cual emociono a muchos aficionados, lo primero que se hizo fue la incorporación de 7 nuevas caras para el club: Jean Beausejour, Andrés Chitiva, Juan Carlos Valenzuela, Ángel Reyna, el regreso de Pavel Pardo, y ¡Oh! Sorpresa dos jugadores que en Santos brillaron mucho Fernando Ortiz y Edgar Castillo. Se esperaba que el club fuera uno de los mejores del campeonato, pero no lograron nada bueno, solo lograron dar lastimas y jugar una de las peores temporadas de su historia.
Pero retomando la situación de santos, muy pronto abrirán su nuevo estadio, en la jornada 17, y vaya sorpresa que nos llevamos los aficionados americanistas. El último juego se jugara contra el club América, seremos el primer equipo de la liga en estrenar este estadio, vaya que era de esperarse ya que con todo lo que se pago por esos “refuerzos” a lo largo de estos años, era la única forma de agradecer al club todo lo que han hecho por ellos.
Pero al final de cuentas la directiva santista ha de estar muy satisfecha con su nuevo estadio y con todo el dinero que América pago por jugadores “petardos” ayudo a la construcción de su nuevo recinto, pero a nuestro club lo premian estrenando un estadio que ellos casi pagaron.

miércoles, 17 de junio de 2009

El Draft para el más “grande” de México

El día de hoy 18 de junio del año 2009 se celebro en Cancún Quintana Roo el llamado Draft del Fútbol Mexicano, en donde cualquier aficionado americanista como su humilde servido esperaba al menos un refuerzo de los que nuestra directiva llama “estrellas”, debido a que en los últimos días se contrato a jugadores que pertenecieron a la cantera del América y a uno que viene de inactividad. Entonces toda la afición americanista estuvo pendiente de dicho suceso.

Pero para nuestra sorpresa a lo largo del día solo se confirmaron las transacciones ya conocidas y con eso la incertidumbre seguía, pero para eso de las 9:00 p.m. se dio una contratación en las filas del nuestro club crema, un joven llamado “Arnold Rivas” proveniente de Estudiantes (Tecos), y yo creo que muchos americanistas tuvieron demasiados sentimientos encontrados en ese momento: furia, tristeza, miedo, incertidumbre etc. Para muchos este joven era un completo desconocido y comenzaron las preguntas: ¿Quién es? ¿De dónde es?, ¿Qué posición juega?, etc. Y para otros él era un delantero joven que había sido llamado a la selección y también jugó con la selección Sub-20. Pero creo que todos teníamos la misma pregunta, ¿Por qué contratar a un jugador de esa clase? Ordinales había mencionado que quería un equipo de entrega y no de estrellas, pero mira que pelear un descenso con puro joven, que ni si quiera es titular en su equipo es una salvajada.

El draft concluyo de una manera muy triste para nuestro club. Dejando ir a varios jugadores y solo colocando a 3, de los cuales uno (Ángel Reyna) ya estaba en nuestro club, y los otros son jóvenes que apenas empiezan a sobresalir en el fútbol. Muchos creen que de esta manera en el equipo habrá jugadores que suden la casaca y la sientan, y otros creemos que para pelear un descenso e intentar calificar a una liguilla a la cual no llegamos desde hace 2 años, se necesitan jóvenes claro, pero con el respaldo de ciertos jugadores con experiencia o de los llamados “estrellas”.

Muchos estamos anonadados con esta decisión ya que el América antes era el que traía y tenía a los mejores jugadores del balompié azteca, y ahora ¿qué paso?, repentinamente el América muy modestamente contrata jugadores muy jóvenes y relativamente baratos y desconocidos. Una cosa hay que tener clara, el Club América es bueno que quiera hacer un equipo de garra, entrega, lucha y corazón, pero del día a la mañana el América no debe de tener una plantilla de jugadores como la de Indios, Querétaro u otro equipo de los llamados “chicos”, porque el aficionado americanista estaba acostumbrado a que cada torneo fuese de refuerzos muy sonados, y muy ostentos para lo que es el fútbol Mexicano, pero desde la entrada de la nueva directiva, creo que esta situación está cambiando.

Jesús Ramírez técnico Águila dijo que no se pudo concretar ningún movimiento así que irán por algún extranjero que con anterioridad han visto. Pero Sr. Ramírez le recuerdo la pretemporada ya arranco y los refuerzos que se traigan llegaran después. Con esto nos remontaremos a lo mismo de cada campaña, “Es que los refuerzos llegaron tarde y no se acoplaron al grupo” “Aun no se adaptan al fútbol mexicano”. Creo que es hora de que este tipo de excusas se eviten teniendo a los refuerzos necesario en los tiempos determinados, para evitar que los jugadores malos que solo vienen en busca del dinero, se excusen en este tipo de dimes y diretes para salir del paso. Así que hay que tratar de mejorar en muchos aspectos, ya que la directiva nos demostró de nueva forma que no se puede confiar en ellos, ojala y me callen la boca demostrándome lo contrario, por lo mientras de cara al Apertura 2009 no se ve como el América pueda tan siquiera salir al campo a jugarle al tú por tú a algún equipo.

La dependencia es mala señores, recuerden se fue el “temoc” y nos fue mal, no le podemos dejar todo el paquete a “Chava” u a “Ochoa”, necesitamos formar un plantel base para que de esta forma podamos salir adelante y regresar a ser aquel equipo que asusta al rival, que al ver las caras del nuestro plantel se asustaba, que al ver el uniforme crema y el numero de alguna de nuestras estrellas (ahí si me atrevo a decir que eran estrellas ya que lo demostraban jugando) temblaba. Pero de mientras seremos ese equipo que no figura, que va en picada, que no es protagonista ni da de qué hablar como antes lo hacía.

viernes, 12 de junio de 2009

¿Son sinónimos el empleado y el trabajador?

Vengo ante Ustedes a hablar de la diferencia que existe entre trabajador y empleado, de esos guerreros, que día a día salen al campo de batalla, a partirse el alma, a dar todo de ellos, a aportar sus talentos y conocimientos, para recibir algo a cambio que es con lo que se soportarán y mantendrán a su familia o simplemente para mantener sus necesidades básicas.

Presentaremos las definiciones de cada concepto, y es ahí donde encontraremos las diferencias que existen entre ambos y qué responsabilidades conllevan cada uno de ellos.

Para entender la diferencia que existe entre estas trabajo y empleo debemos de revisar sus definiciones y analizarlas con muchísimo cuidado.

La definición de trabajo es la siguiente: según el diccionario de la Real Lengua Española es “Ocuparse en cualquier actividad física o intelectual” y según el Maestro José Gómez Porchini es “Por trabajo se debe entender la actividad humana que implique un esfuerzo, ya físico, ya intelectual, que sirva a diversos propósitos”.

Entonces el trabajo es todo tipo de actividad, esfuerzo, movimiento, ya sea físico o mental que nos ayude en la vida diaria para realizar o lograr cualquier tipo de propósitos. No forzosamente un trabajo tiene que ser remunerado, ya que un estudiante no gana dinero por asistir a la escuela, es todo lo contrario, él paga por asistir a la escuela, o el bebé que llora para comer, estos dos son ejemplos de trabajo y no son remunerados.

La definición de empleo es la siguiente: según el Diccionario de la Real Lengua Española es “Ocupar a alguien, encargándole un negocio, comisión o puesto” y según Gómez Porchini es “Un empleo formal, implica que alguien, persona física o moral, lo busque a Usted, para encargarle realice o desempeñe un negocio, comisión o puesto, en el que Usted tendrá sólo una serie muy limitada de atribuciones, un muy limitado catálogo de obligaciones y tendrá además, una serie de prerrogativas, prebendas y canonjías que sólo a los empleados corresponden”.

De esta forma vemos que el empleo, es que una persona física o moral, requiera de sus servicios y conocimientos, para otorgarle un cargo para que realice o desempeñe cualquier actividad en un negocio, empresa, sucursal, etc., en la que el beneficiado tendrá algunos derechos y obligaciones.

La diferencia que existe entre trabajo y empleo, parecería ser muy pequeña y simple, pero no es así ya que es más compleja de lo que parece, lamentablemente en nuestro país estas dos palabras son usadas como sinónimos, siendo que no es así, ya que el trabajo es toda actividad que realizamos diariamente que puede ser remunerada o no, mientras que el empleo es servir para alguien, en donde se te remunera por tus conocimientos, capacidades y existen una serie de derechos y obligaciones que se adquieren en cuanto recibes dicho empleo, un trabajo también puede ser remunerado, pero en muchas veces no forzosamente es algo que tenga que ver con capital, muchas veces puede ser la satisfacción de haberlo hecho y el reconocimiento de la sociedad, grupo, etc.

En tanto en el empleo la remuneración sí tiene que ser económica, ya que se te paga por lo que haces o se te deja de pagar por lo que dejas de hacer. Muchas veces en el trabajo no se adquieren obligaciones y derechos formalmente regidos ante la ley, pero en el empleo si ya que existe una ley que rige este tipo de actividad.

Pero el nombre de esta ley es erróneo, ya que el nombre es “Ley Federal del Trabajo” y como anteriormente lo explicamos existe diferencia entre empleo y trabajo, y el empleo es el que está regido bajo la ley, así que en este caso se debería de llamar “Ley Federal del Empleo”, por la simple y sencilla razón de que, yo puedo estar jugando canicas, pero no por eso debo de tener un patrón, recibir aguinaldo, tener vacaciones, y otro tipo de beneficios que otorga la ley.

Después de haber visto la diferencia y definiciones de trabajo y empleo pasaremos a las definiciones de ¿qué son? el trabajador y el empleado.

La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 8 especifica “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero momento, como lo advertimos antes, ésta no es precisamente la definición de trabajador, seria, desde mi punto de vista, la definición de empleo. En la ley de 1931 se definía al trabajador como “Trabajador es toda persona que presta a otra un servicio material, intelectual, o de ambos géneros, en virtud de un contrato de trabajo.” De nuevo ésta puede ser usada como definición de empleo y no de trabajo, debido a que ya se explicó la diferencia que existe entre trabajo y empleo.

Desde mi punto de vista la definición de trabajador debería ser “toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo”.

Todas las definiciones de trabajador, tenían las palabras, remuneración económica, contrato, ganancia, entre otras, cuando muchas veces el trabajador, no tiene remuneración o no ha celebrado un contrato con alguien para subordinarse a él, entonces estamos hablando de que el trabajador, puede ser el ama de casa que hace la comida, que lava la ropa, y no precisamente recibe dinero por eso, no tiene un contrato, más que el de matrimonio, pero eso no implica que sea empleada de su esposo, aunque en muchos lugares de nuestro país se puede entender de esa forma, pero ya dejándonos de bromas, el concepto que tenemos de trabajador es erróneo, ya que lo confundimos con el de empleado.

Ahora pasaremos a ver lo que es un empleado. Empleado se puede definir desde el punto de vista del Maestro José Gómez Porchini como “El empleado, es decir, quien tenga un empleo formal, tendrá acceso y derecho a prestaciones de seguridad social, a vacaciones, a aguinaldo, a horas extras, a una posible pensión o jubilación.”

Lo cual implica que lo soporta una ley a la cual él puede recurrir cuando tenga algún problema que tenga que ver con esta índole. Lamentablemente esa ley que ampara el empleado, tiene un nombre que no es correcto: “Ley Federal del Trabajo”.

Desde mi punto de vista la definición correcta de empleado debería de ser la que se encuentra en la Ley Federal del Trabajo en su artículo 8 el cual dice “Trabajador (cambiándolo por empleado) es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Pero lamentablemente esta definición es usada para definir al trabajo.

Como se pudo demostrar, la diferencia entre trabajador y empleado es abismal, ya que todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado. Pero lo que nosotros conocemos como trabajador por nuestra Ley debería de ser empleado ya que ahí especifica que debe estar subordinado a otro, para hacer que una persona se subordine a otra debe de existir un acto solemne que rija eso, que por lo regular es un contrato y el trabajador como anteriormente lo expresamos, no forzosamente debe de tener un contrato, en cambio el empleado si, para poder demostrar en caso de un conflicto o por el simple hecho de que está laborando para alguien y que en cualquier momento puede él dejar de laborar.

En cambio, el trabajador puede realizar cualquier acción, acto, hecho y eso no lo convierte en empleado, ya que muchas veces realiza una acción por inercia y ya se convierte en trabajador y por lo tanto no puede ser un empleado, ya que el empleado recibe instrucciones especificas para realizar una alguna actividad dentro de su labor.

¿Cómo es posible, que tratemos de evitar usar como sinónimos estas palabras, siendo que nuestro gobierno lo toma así?

Para ellos, “Trabajador es la persona física que presta a otra física o moral, un trabajo personal subordinado.” Desde ahí estamos mal. Cuando el gobierno te impone bajo una ley, la cual todos debemos de seguir (ya que si no existe una sanción, multa o castigo), que el trabajador es lo que ellos especifican, no puedes hacer otra cosa más que decir que es así, debido a que las leyes después de la constitución son las máximas autoridades que regulan el comportamiento de la sociedad.

Entonces, cómo cambiar de parecer, qué hay que hacer para acabar con este mal, quizás la solución suene muy drástica, pero desde mi opinión se le debería cambiar el nombre a la ley y de ahora en adelante debería de llamarse “Ley Federal del Empleo”, para que de esta forma la ley rija a las personas que tienen un empleo formal y nos evitemos de líos, pensando que la ley también debería regir a las personas que realizan cualquier tipo de trabajo, de esta forma logaríamos una formalidad entera en nuestra ley. Ya que es a veces vergonzoso, encontrar que nuestras leyes se contradicen unas con otras, o que simplemente tienen errores o como en ésta que el nombre no es el adecuado para la situación.

Por supuesto que no, como se plantea en el título del trabajo, era una duda que se requería resolver con la realización del mismo. Conforme a lo investigado y explicado llegamos a la conclusión de que estas palabras en nuestro país y en nuestra ley son usadas como sinónimos, pero evidentemente existe el error, ya que no son lo mismo.

Como lo vimos, el empleado es todo aquél que recibe una remuneración por sus conocimientos, habilidades y tiempo y que además se encuentra subordinado ya sea a una persona física o moral, mientras que el trabajador es toda aquella persona que realiza un movimiento, esfuerzo, produce o genera algo para de esta forma llegar a alguna finalidad u objetivo. Como se planteó en el capítulo II, todo empleado es un trabajador, pero no todo trabajador es un empleado.

Así que, de esta forma se pudo observar que estas dos palabras no son sinónimos, si no que estamos cometiendo un error al quererlas hacer sinónimos o al usarlas como tal, ya que cada una significa diferentes cosas e implican diferentes cosas. Estaría muy bien que comenzáramos a razonar bien estos conceptos para no caer en errores y esperemos que pronto nuestro gobierno se de cuenta del error que aquí presentamos para que se cambie el nombre de la ya mencionada ley, para que se trate de corregir este gravísimo error.